Grapadoras de piel Pulox para cerrar pequeños cortes y heridas

Las grapadoras de piel Pulox son grapadoras desechables de calidad quirúrgica; es decir, estériles. Se presentan cargadas con un cartucho de 35 grapas quirúrgicas. Con estas pequeñas grapadoras se puede coser la piel sin esfuerzo.

Grapadora de piel Pulox

Cómo se usa la grapadora de piel Pulox

Las grapadoras de piel son fáciles de usar. En los siguientes párrafos se explica cómo lavar, desinfectar y cerrar la herida; y también cómo retirar las grapas una vez que esta ha cicatrizado.

En primer lugar, hay que lavarse las manos con agua y jabón. A continuación usando de nuevo agua y jabón se lava la herida. Después se desinfecta usando agua oxigenada o povidona yodada —si es necesario se puede rebajar el yodo con agua, por ejemplo: para cerrar cortes en perros—.

Segundo, empezando por un extremo se aproximan los bordes de la herida, se puede usar una pinza esterilizada. Se pone entonces la primera grapa presionando ligeramente sobre la herida. Se procede de igual manera para grapar el resto de la herida; se dejan varios milímetros entre grapa y grapa, según su tamaño.

En tercer lugar, se desinfectará la herida progresivamente con yodo o agua oxigenada hasta que el corte esté perfectamente cicatrizado. Solo quedará entonces retirar las grapas. Para ello se usa la herramienta que viene incluida; se retira cada punto aplicando una leve presión con el pequeño alicate sobre el centro del alambre. Al hacerlo, los extremos de la grapa se abren y esta se suelta de la cicatriz.

En el siguiente vídeo se muestra el proceso a seguir paso a paso:

Dónde comprar la grapadora de piel Pulox

Se puede comprar en Amazon. Se presenta esterilizada en un embalaje sellado con 35 grapas.

 Pulox Grapadora de Piel desechables instrumento desechable estéril con 35 soportes grapadora de piel
Pulox Grapadora de Piel desechables instrumento desechable estéril con 35 soportes grapadora de piel
  • Grapadora de piel desechable
  • Uno por uno en envase estéril
  • Con 35 grapas de piel
  • Trabajo sin esfuerzo

Grapadora de piel estéril Pulox de un único uso La grapadora de piel Pulox sirve para un único uso y se presenta esterilizada en un envase sellado

Breve historia de las grapadoras quirúrgicas

Las grapadoras quirúrgicas han aportado importantes ventajas a los cirujanos. Con ellas se reduce el tiempo por intervención, dado que grapar órganos internos es más rápido que coserlos. Además, gracias a ellas se han desarrollado novedosas técnicas quirúrgicas que simplifican operaciones anteriormente difíciles de llevar a cabo por falta de espacio. Finalmente, al reducir la manipulación de los tejidos también se reduce el daño de estos.

A finales del siglo XX se producen avances importantes en el campo de la cirugía. Las primeras anastomosis datan de aquella epoca. La anastomosis es la conexión realizada por el cirujano entre dos estructuras anatómicas. Esta técnica quirúrgica suele aplicarse entre estructuras tubulares, como el tubo intestinal o los vasos sanguíneos. Así, el procedimiento de unión por el que se cosen o grapan los extremos de un intestino al que se acaba de extirpar un fragmento se llama anastomosis intestinal.

Las primeras grapadoras quirúrgicas

Pues bien, mientras que las primeras anastomosis datan de finales del siglo XIX, las primeras grapadoras quirúrgicas aparecen a principios del s. XX. En la ciencia médica, el cirujano húngaro Hümér Hültl es bien conocido por sus ensayos con grapas quirúrgicas. Él fue el pionero. En efecto, él fue quien, en 1908, demostró la técnica del grapado en una operacion gastrointestinal usando una grapadora diseñada por Victor Fischer.

Lo anterior nos demuestra lo errónea que es la creencia popular de que las grapadoras quirúrgicas son un invento reciente, ya que, en realidad, tales instrumentos se inventaron hace ya más de un siglo.

El utensilio empleado por el profesor Hümér para su gastrectomía —remoción parcial o total del estómago— disponía dos dobles filas de grapas sobre el órgano. De esta manera, el estómago podía seccionarse y en cada extremo del corte quedaban una doble fila de grapas que suturaba eficazmente el corte.

En 1934 se va a producir un importante avance en el campo de las grapadoras quirúrgicas. Procedente de la ciudad alemana de Ulm, el doctor H. Friedrich presenta una nueva grapadora recargable que incorpora un cartucho de grapas quirúrgicas como precarga.

Se produce así el primer avance hacia la actual grapadora quirúrgica estéril recargable e individualizada para cada paciente. Por el contrario, los primeros prototipos de grapadora quirúrgica requerían ser limpiados, esterilizados, ensamblados y recargados antes de cada intervención.

Sanitarios brecha en la cabeza grapadora piel Pulox Sanitarios cerrando una brecha en la cabeza con una grapadora de piel

La evolución de las grapadoras quirúrgicas: hacia un modelo desechable y recargable para paciente único

En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética lidera la investigación en grapadoras quirúrgicas. Precisamente, en 1951, la URSS presenta el primer diseño de grapadora quirúrgica para operaciones cardiovasculares. Sin embargo, las grapadoras rusas eran excesivamente complejas pues debían ser manualmente ensambladas antes de cada uso. Solo sus últimos modelos usaban el sistema de precarga de cartuchos.

Son los estadounidenses en la década de los 60 quienes, basándose en una patente rusa, simplifican el diseño de las grapadoras quirúrgicas. Su mayor innovación consiste en el uso de cartuchos desechables. Estos cartuchos se ofrecen precargados con grapas quirúrgicas con distintos patrones y tamaños. Así, el cirujano puede decidir y cargar la grapa idónea para la intervención, sin tener que cambiar de grapadora.

En las dos décadas posteriores se presentan nuevos diseños de grapadoras quirúrgicas desechables. Las grapadoras actuales incorporan una tecnología más moderna que combina la conveniencia de un sistema desechable con el ahorro de costes de los modelos recargables; se trata de las grapadoras quirúrgicas recargables para un único paciente.